Izq Ángel Pineda CEO de Orizon junto a Enrique García y Miguel Ángel Prieto de NuekLa alta rotación del software en las empresas ha elevado la criticidad del rendimiento tecnológico en las empresas del sector banca y seguros. Así lo ha hecho público Orizon en la tercera edición de la ‘Isla del Rendimiento’, un encuentro centrado en esta disciplina que también sirve de escenario para la presentación de los casos de éxito de los clientes de la tecnológica española enfocada en asegurar el rendimiento del software crítico de grandes empresas con su tecnología BOA y su metodología propia DevPerOps.

De acuerdo con los datos que maneja Orizon, la rotación media anual del software en las grandes organizaciones ha pasado de un 27% a un 43% en los últimos tres años, con casos en los que el porcentaje alcanza el 57%. Este alto grado de rotación del software implica un mayor riesgo de errores y regresiones, así como mayor dificultad para mantener la calidad del software y un incremento de la deuda técnica.

Concretamente, en las instalaciones mainframe (grandes sistemas centrales), Orizon ha detectado un 30% más de rotación en los programas (Cobol y PL/I) que en procesos batch (JCLs), lo que implica un software de mayor complejidad, mayores costes en los desarrollos y un menor aprovechamiento de las capacidades zOs.

De hecho, Orizon constata que la práctica totalidad de las empresas no aprovecha todas las capacidades del mainframe y esta infrautilización se produce tanto a nivel de software como de infraestructura. Así, solo el 50% destina más de un 25% del consumo a procesadores zIIP, que tienen un menor coste y solo un 20% hace un uso intensivo de la utilidad SORT, fundamental para asegurar la eficiencia.

Otro aspecto clave directamente relacionado con el rendimiento de las grandes organizaciones y fundamental a la hora de determinar el potencial ahorro es la altísima concentración del consumo tecnológico en un número reducido de componentes.

Así, y según evidencian los resultados de los análisis, en el ámbito batch, los 100 procesos más consumidores de capacidad de procesamiento suponen entre 35% y el 40% del consumo total, pero únicamente representan entre el 0,3-0,4% de los procesos, es decir, muy pocos procesos suponen gran parte del consumo.

La misma dinámica se aprecia en el entorno online donde las 40 transacciones más consumidores suponen entre el 75% y el 80% del consumo, pero solo representan entre el 1% y el 1,5% de las transacciones online.

Este alto grado de concentración del consumo en muy pocos componentes implica que el desarrollo de proyectos de optimización del software tendrá un gran retorno, siempre que el foco se ponga justamente en los procesos (componentes) que están generando ineficiencias y, por ende, sobrecostes. De hecho, Orizon ha reducido hasta un 25% los tiempos de respuesta de los sistemas de sus clientes y hasta un 40% los costes totales de las infraestructuras, generando hasta el momento más de 200 millones de euros de ahorro acumulado.

Estos tres KPIs -rotación del software, concentración del software y uso de procesadores zIIP en procesos batch-, junto con otros KPIs como cancelaciones JCL y consumo unitario por cada transacción mainframe ejecutada) provienen del análisis real de infraestructuras tecnológicas en sectores como la banca, seguros y telecomunicaciones, en los que opera Orizon. Los KPIs se presentan en un dashboard o cuadro de mando adaptado al perfil del usuario y, a través de la función benchmark, permiten al cliente compararse de forma anónima con sus competidores.

Nuek, excelencia en el cumplimiento de los SLAs

Orizon ha facilitado estos datos en el III encuentro ‘Isla del Rendimiento’, que celebra anualmente en la isla de Tabarca (Alicante) y que también ha sido el escenario para la presentación del caso de éxito de Nuek, antes Minsait Payments, haciendo uso de la plataforma BOA.

Concretamente, Nuek continúa reforzando su liderazgo en el ecosistema de pagos. La compañía, que opera más de 200 millones de tarjetas a nivel global y acompaña a más de 140 bancos, fintechs y retailers en diferentes países, ha logrado elevar en más de un 20% el cumplimiento de sus acuerdos de nivel de servicio (SLAs) gracias a su colaboración con Orizon. Un avance tangible en un contexto de crecimiento exponencial en el que Nuek ha cuadruplicado su tamaño en los últimos años y muestra clara de que, incluso en escenarios de máxima exigencia, es posible alinear la velocidad en el crecimiento manteniendo altos estándares de calidad y rendimiento.

Según Miguel Ángel Prieto, director de Soluciones e Innovación en Nuek, “en los últimos años Nuek ha experimentado un crecimiento vertiginoso como procesador de pagos en Europa y Latinoamérica. Realmente el desafío de mantener y mejorar el rendimiento en un escenario de tal expansión es verdaderamente significativo. La colaboración con Orizon a lo largo de estos años, más allá de las ganancias palpables en términos de performance que hemos obtenido, ha significado la implantación de la cultura del rendimiento desde el primer momento del ciclo de desarrollo del software y esta exigencia de performance excelente ya forma parte de nuestro ADN”.

Crecimiento, socios y la emergencia del CPO

Respecto a las previsiones de Orizon para el ejercicio 2025, la compañía contempla un crecimiento del 20% en su facturación, lo que la situaría en 4,3 millones de euros.

Esta evolución se apoya en el desarrollo de dos estrategias de negocio. Por un lado, un nuevo modelo de licenciamiento de BOA, su plataforma tecnológica, con servicios básicos y avanzados, y que permite a la compañía escalar más rápido y en más territorios. Por otro lado, la compañía ha puesto en marcha una política de desarrollo de negocio a través de socios.

El pasado abril, la compañía anunció un acuerdo estratégico de colaboración con la empresa Minsait, perteneciente al grupo Indra. El acuerdo, que prevé extender en el mercado el uso de la tecnología y servicios de Orizon para estandarizar el rendimiento y la eficiencia como parte intrínseca de la tecnología, además de en España, también se desarrollará en Italia, Portugal, Perú, México, Colombia, Brasil y Chile.

Durante el encuentro, Orizon también ha confirmado la emergencia de la figura del Chief Performance Officer (CPO) en las grandes organizaciones. Así, y según los datos de la compañía, el 40% de las organizaciones ya empieza a integrar en sus equipos a profesionales que, bajo denominaciones tales como “responsable de proyectos especiales” o “responsable de proyectos TI para TI”, centran su actividad, en mejorar en rendimiento y reducir costes. Y, según sus previsiones, en un periodo de tres años la totalidad de las empresas con presupuestos por encima de 200 millones de euros anuales en tecnología de la información dispondrá de un responsable de rendimiento debido a los ahorros, de entre un 15% y un 30%, que permite la aplicación de esta disciplina en la tecnología del negocio.

Muchas veces los sobrecostes en IT se explican por múltiples factores, desde el uso ineficiente de recursos hasta la falta de una visión integral del rendimiento. A menudo, la tecnología se sobredimensiona para prevenir fallos, lo que incrementa el gasto sin aportar valor directo. El rendimiento deficiente provoca también retrasos, baja disponibilidad, incumplimiento de ANS y pérdida de ingresos.

BOA incorpora más de 60 algoritmos que permiten detectar y resolver casi medio centenar de errores y malas prácticas de rendimiento en tiempo real. A diferencia de las soluciones tradicionales de monitorización, BOA actúa de forma proactiva y automatizada sobre la infraestructura tecnológica.

Según Ángel Pineda, CEO de Orizon, “un año más hemos compartido algunas de las tendencias que están conduciendo la demanda del mercado del rendimiento, un término que cada año escala entre los intereses de los directivos de las compañías, y no me refiero sólo a los responsables de los departamentos de tecnología, sino, y muy especialmente, a los responsables del negocio”. “El rendimiento –acaba diciendo Pineda--, ya no es un indicador meramente tecnológico, sino un factor estratégico que demuestra cuál es el valor real que tienen las inversiones en tecnología para el negocio”.