Semana Marciana Logo Horizontal WebEl Equipo Liquid IT de Accenture Digital reúne 22 Proyectos Marcianos nacidos de una metodología de innovación propia en la que el juego es nuclear y muestra, a través de ellos, el potencial de aplicación de tecnologías probadas y emergentes en sectores como banca, turismo, retail, energía, transporte o telecomunicaciones.

Se trata de un conjunto de proyectos originales en cuyo desarrollo se han usado tecnologías de código abierto y que fusionan el mundo digital y el físico para ofrecer nuevas experiencias a los usuarios finales. Los proyectos se muestran durante La Semana Marciana con el objetivo de analizar el impacto en los negocios de un modelo de innovación disruptiva y de la metodología de desarrollo Liquid IT.

La Semana Marciana también acoge ponencias sobre tecnologías en expansión como los chatbots y sobre la creación de productos digitales, además de una mesa redonda en torno a los modelos de innovación efectiva, la influencia del espacio físico en el proceso de innovación y la relación negocio-TI en los entornos de desarrollo agile. La mesa contará con la participación de Bankinter, Endesa, Made in Mobile y la Nave Nodriza, y con Sebastián Muriel, responsable de la división Comunicaciones Personales en Telefónica, como moderador.

Igualmente, La Semana Marciana acoge un “Curso de Programación con Scratch” para niños de entre 8 y 12 años y un “Taller de tratamiento de imagen en tiempo real con Processing y OpenCV”, dirigido a estudiantes. Con estas iniciativas, el Equipo Liquid IT de Accenture Digital reivindica la formación en informática para los estudiantes desde los niveles formativos más básicos en línea con el proyecto global “La Hora del Código” de Code.org, que cuenta con el apoyo del grupo Accenture.

Tortilla conectada y palabras de humo

Proyectos como Tortilla Bot o la Máquina de Humo muestran cómo ingenios nacidos en escenarios cotidianos, y que integran tecnologías punteras y emergentes, pueden convertirse en soluciones de alto impacto en distintos negocios.

En el caso Tortilla Bot, la búsqueda de un sistema para llegar a tiempo a degustar la tortilla de la mañana en el bar cercano a la oficina condujo al uso de sensores de peso y presión, un Arduino y una cuenta de Twitter que, combinados y a través de un desarrollo en PHP y Python, permitían saber, a través del sistema de microblogging, cuándo la tortilla salía de cocina y hasta qué momento se podía disfrutar de un pincho.

Este desarrollo ha inspirado sistemas integrados en soluciones para el control de stock por peso en almacenes con avisos que alertan de las necesidades de reposición o aplicaciones para la gestión del consumo energético que, mediante sensores de corriente, ofrecen al usuario un cuadro de mando con comparativas de su consumo o le da las buenas noches cuando apaga todos los electrodomésticos, lo que supone una experiencia diferencial en la relación del usuario con su proveedor.

En el caso de la Máquina de Humo, el Cloud Speech API de Google se integra en una máquina que analiza discursos y, ante la detección de una serie de palabras propias de mensajes de marketing huecos o vacíos de contenidos a fuerza de repetición, activa un relé que provoca la emisión de una pequeña descarga de humo. Además de alertar del riesgo de los discursos vacuos, este Proyecto Marciano muestra la multitud de posibilidades de las tecnologías de reconocimiento de voz en áreas como la formación o el control de las cosas, ya sea en entornos domésticos o industriales.

Jorge Gutiérrez, managing director del Equipo Liquid IT de Accenture Digital: “hemos rescatado el mundo de los estímulos y el juego como forma de aprendizaje común a todos nosotros en nuestra infancia y lo hemos proyectado, a través de un modelo de innovación tecnológica disruptiva, al entorno de los negocios para demostrar su impacto en aspectos como las decisiones de compra o la fidelización de clientes”.

José Luis Sancho, managing director de Accenture Digital: “el conocimiento técnico, el dominio de los lenguajes de desarrollo y el uso de nuevas metodologías no son suficientes. La Semana Marciana demuestra, desde el conocimiento profundo del mercado, que arriesgarse a hacer las cosas de otra manera y tener capacidad para imaginar con espíritu lúdico hace posible conseguir soluciones tan distintas como reales”.